El espejo del recibidor es el mueble más rentable de la casa: te devuelve la última mirada antes de salir, multiplica la luz que entra por la puerta y agranda un espacio que casi siempre es pequeño. Pero solo si está bien colocado.
Aquí van las reglas concretas —pared, altura y tamaño— y los errores que vemos repetirse, con nuestros cuatro espejos de forja como ejemplo.
En qué pared va el espejo
La pared perpendicular a la puerta es la que más rinde: recoge la luz natural que entra y la reparte hacia el pasillo, sin duplicar la puerta ni lo primero que se ve al abrir. Es la colocación que recomendamos por defecto.
Frente a la puerta funciona cuando lo que refleja merece verse: una pared limpia, un cuadro, una lámpara. Si refleja el perchero cargado o la puerta del baño, el espejo duplica el problema.
A qué altura se cuelga
La regla es una: el centro del espejo a la altura de los ojos, en torno a 1,60 m del suelo. Colgado más alto, obliga a estirarse y deja un vacío raro sobre el mueble.
Si va sobre una consola, deja entre 15 y 25 cm entre la tapa del mueble y el borde inferior del espejo. Menos, y se pisan; más, y dejan de leerse como un conjunto.
Qué tamaño elegir
Sobre una consola, el espejo queda proporcionado en torno a dos tercios del ancho del mueble. En una pared vacía, mide y deja aire a los lados: un espejo pegado a una esquina parece un error de cálculo.
Nuestros espejos van del 60 × 80 cm del Cádiz a los 79 × 54 cm de los apaisados, medidas pensadas para recibidores de piso. El Málaga, además, se fabrica a medida si tu hueco pide otra cosa.
Los tres errores típicos
- Colgarlo demasiado alto. El más común. Si te ves la frente y el techo, está mal.
- Reflejar la peor vista de la casa. Antes de taladrar, ponte donde irá el espejo y mira qué se ve.
- Espejo pequeño en pared grande. Queda flotando. Mejor subir de tamaño o acompañarlo de una consola que lo ancle.
Nuestros espejos de forja para la entrada
| Modelo | Estilo | Medida | Precio desde* | Detalle |
|---|---|---|---|---|
| Málaga | Rústico atemporal | 73 × 54 cm | 84 € | Fabricación a medida disponible |
| Cádiz | Moderno | 60 × 80 cm | 130 € | Perfil cuadrado de 16 mm, pintura epoxi |
| Jaén | Rústico clásico | 79 × 54 cm | 84 € | Rosetas fundidas en el marco |
| Sevilla | Rústico | 79 × 54 cm | 84 € | Rosetas en hierro; hace juego con la consola Sevilla |
*Precios orientativos a fecha de publicación de este artículo. Para el precio y la disponibilidad actuales, consulta cada ficha de producto.
Preguntas frecuentes
¿A qué altura se cuelga el espejo del recibidor?
El centro del espejo debe quedar a la altura de los ojos, en torno a 1,60 m del suelo. Si va sobre una consola, deja entre 15 y 25 cm entre el mueble y el borde inferior del espejo para que se lean como un conjunto.
¿En qué pared se coloca el espejo de la entrada?
En la pared perpendicular a la puerta es donde más rinde: recoge la luz que entra y la reparte por el pasillo sin reflejar directamente la puerta. Frente a la puerta también funciona si lo que refleja está ordenado.
¿Qué tamaño de espejo necesito para el recibidor?
Si cuelga sobre una consola, en torno a dos tercios del ancho del mueble. En una pared vacía, mejor quedarse corto que pasarse: nuestros espejos de forja van de 60 × 80 a 79 × 54 cm, medidas pensadas para recibidores de piso.
¿Espejo horizontal o vertical en la entrada?
Vertical si va sobre consola o quieres verte de medio cuerpo; horizontal si buscas ensanchar visualmente un pasillo estrecho.
Colocado a la altura de los ojos y en la pared que recoge la luz, el espejo hace la mitad del trabajo del recibidor. Tienes los cuatro modelos en la categoría de espejos de forja para entradas, y si tu entrada es de las estrechas, en las cinco ideas para un recibidor estrecho está el resto del plan, con las consolas de forja que acompañan.



